LA PROMOCIÓN DE HÁBITOS ALIMENTARIOS SALUDABLES ES UNO DE LOS PILARES FUNDAMENTALES DEL CRECIMIENTO Y DESARROLLO INTEGRAL DE NIÑOS Y NIÑAS.

Ellos adquieren durante su primera infancia los patrones alimentarios en los que basarán su alimentación el resto de su vida, por lo que resulta crucial establecer hábitos alimenticios y nutricionales saludables en esta etapa.
Un desayuno saludable y suficiente mejora el estado nutricional y el bienestar del niño, permite un adecuado rendimiento académico y contribuye a reducir el riesgo de padecer obesidad. Desafortunadamente, un gran porcentaje de los niños en nuestro país acuden al colegio sin haber desayunado, la falta de tiempo y los numerosos quehaceres familiares, están dando lugar a realizar desayunos cada vez más ligeros e incluso a omitirlos.
La merienda – a madia mañana y media tarde – es un buen momento para comer incorporar frutos secos, cereales, frutas y/o lácteos, que aportan la energía y nutrientes necesarios para las actividades escolares y extraescolares.